Felicidades a nuevo premio Sajarov, nuestro Guillermo Fariñas.
Escrito por el Dr. Antonio Gordon especialmente para debatecuba.blogpost.es
Temprano era todavia en las Américas cuando ya en Europa se acercaba el medio día. Fue entonces, cuando ya empezábamos a oir a los pajaritos en el silencio de la mañana, que oímos por internet la noticia primero y al mismo Guillermo Fariñas un poco después que el parlamento de la Unión Europeo había oficialmente otorgado el Premio Sajarov a Fariñas.
La conciencia social humana de Andrei Sajarov, premio Nobel de la paz 1975, científico y físico nuclear de la extinta Unión Soviética empieza a evolucionar en 1953 y llega a plasmarse en la realizacion de la importancia de la paz y el respeto a los derechos humanos en 1968. En ese mismo interval, Guillermo Fariñas y gran parte del pueblo de Cuba pasó por una revolución histórica después de haber perdido nuestro “compás social y político” en 1952. De alguna forma u otra, el proceso revolucionario ha tocado a cada una de las familias cubanas. No hay exepciones. Y como proceso social y antropológico que ha afectado a la humanidad, diferentes partes de nuestro cuerpo se lo han sentido primero y han respondido después en diferentes medidas y a tiempos desiguales. Pero ya para la zafra de los 10 millones, 1968-69, la inmensa mayoría de los cubanos conocían de la naturelaza indigna, mentirosa, traicionera y maligna del régimen de Fidel Castro.
El Premio Sajarov se otorga por la union Europea desde 1988. Entre sus más conocidos ggalarodnados están Nelson Mandela (1988) y Alexander Dubcek (1989), ambos instrumentales en la liberación de sus respectivos países. Quiera Dios que Guillermo Fariñas (2010) sea el instrumento final para la liberación de Cuba.
Sin embargo, no es Fariñas el primer cubano que es galardonado por el parlamento europeo con el Premio Sajarov. Ya Oswaldo Payá Sardiñas (2002) y las Damas de Blanco (2005) han sido galardonados. Ojalá que todas estas fuerzas, mirando hacia un futuro mejor, con derechos humanos y democracia lleguen a la meta que no pudieron ver, en persona, ni Pedro Luis Boitel, ni Orlando Zapata Tamayo ni miles de miles de cubanos que han pasado a la muerte en es este medio siglo de lucha por la libertad, la igualdad, los derechos humanos y la democracia.