Mentira Fidel, la bandera de la estrella solitaria no es tuya.
Mentira Fidel, la bandera de la estrella solitaria no es tuya.
El presidente Obama es el legítimo dirigente de la rama ejecutiva del gobierno de los Estados Unidos actualmente. Ha sido elegido pública y transparentemente. Usted, pensador extraviado de ideas malignas y razonamientos torcidos, no ha sido eligido por los cubanos, sino por los comunistas, que temerosos de las consecuencias o cansados de la eterna lucha propuesta por Marx, lo han seguido fanáticamente por más de 50 años.
Si usted piensa, que la bandera de la estrella solitatia, la bandera que desambarcó en Cárdenas en 1850, la bandera que inspiró a Martí y acompañó a Maceo, es la bandera de su revolución, permítame discrepar con su opinión, refutar su razonamiento y denunciar su mentira. Usted tiene otra bandera, así es que no se haga el inocente.
Y finalmente, cuando usted escirbe:
“Presté, efectivamente, mis servicios a la Revolución durante mucho tiempo, pero nunca eludí riesgos ni violé principios constitucionales, ideológicos o éticos; lamento no haber dispuesto de más salud para seguir sirviéndola.”
Usted no le prestó serivicos a la revolución que se hizo para restituir la constitución de 1940 en Cuba. Usted la tracionó, descarriló, dispersó y eliminó.
Usted no pudo nunca eludir riesgos ni violar principios constitucionales, ideológicos o éticos. De hecho, su gestión estaba directa o indirectamente avalada por los dos grandes polos de su tiempo, el soviético por un lado y tambien importantes sectories del complejo americano. Usted hizo una constitución y después la ha revisado varias veces, para justificarse, no para apsirar a una legalidad mayor. Y por último, la ética tiene que entenderse a la luz de la praxis, lo que se hace, y esto a su vez deberá hacerse con transparencia para podr apreciarse libremente. La libertad y ela transparencia no existen en su mundo. Usted no permite ni el periodismo indipendiente, ni libre entrada desde Cuba a internet, ni mucho menos a sus cárceles a los relatores de la ONU.